Proyecto destacado
Proyecto de construcción de naves industriales en la calle Pedrafita do Cebreiro 27-33, Polígono de La Atalayuela, Vallecas (Madrid)
Desarrollos industriales
Tipología de Proyecto:
Construcción de naves industriales en ámbito logísticoEmpresa Contratante:
AUTOPINTURAS JORMA S.L.
Problemática:
El proyecto de construcción de naves industriales en la calle Pedrafita do Cebreiro 27-33 se desarrollaba sobre una parcela de gran extensión situada en el Polígono de La Atalayuela, en el distrito de Vallecas, dentro de un ámbito clasificado como zona de Protección Arqueológica y Paleontológica por la Comunidad de Madrid.
Este contexto implicaba la obligación de ejecutar un programa completo de evaluación arqueo-paleontológica previo al inicio de las obras, estructurado en varias fases y orientado a determinar con precisión el potencial real del subsuelo. La localización del ámbito, vinculada a las formaciones miocenas de la denominada unidad de Peñuelas, presentaba un interés específico desde el punto de vista geológico y paleontológico, al tratarse de depósitos susceptibles, en determinados contextos, de albergar registros fósiles o evidencias de ocupación antrópica.
Intervención arqueológica y resultados:
La intervención se estructuró en dos fases consecutivas de peritación del terreno que permitieron una lectura completa, tanto superficial como en profundidad, del comportamiento estratigráfico del ámbito.
La primera fase consistió en el desbroce integral de la parcela mediante medios mecánicos, con retirada controlada de los rellenos antrópicos, el suelo vegetal y los primeros niveles alterados, hasta alcanzar los horizontes naturales no transformados. Este proceso permitió documentar una secuencia dominada por depósitos recientes de carácter heterogéneo —con presencia de restos constructivos, aportes de arenas y materiales orgánicos— que descansaban directamente sobre un sustrato natural de lutitas miocenas de tonalidad verdosa, características del ámbito de La Atalayuela.
La observación directa del terreno puso de manifiesto la ausencia de estructuras, niveles de ocupación o concentraciones materiales que pudieran asociarse a actividad humana pretérita, confirmando que los niveles superficiales correspondían a procesos recientes de formación y transformación del suelo. Desde el punto de vista paleontológico, tampoco se identificaron facies favorables ni indicios de presencia de restos fósiles, descartándose la existencia de registros de interés en esta fase.
La segunda fase profundizó en el análisis del subsuelo mediante la ejecución de cuatro sondeos-trinchera de gran desarrollo longitudinal, que permitieron alcanzar y documentar la secuencia completa de los depósitos terciarios. La intervención confirmó la existencia de una estratigrafía coherente y continua, formada por la superposición de distintos niveles de lutitas, arenas micáceas y unidades silicificadas, con presencia puntual de estructuras de plegamiento, fracturación y venas de sepiolita, propias de la unidad geológica de Peñuelas.
No se documentaron estructuras arqueológicas, niveles de ocupación ni restos paleontológicos en ninguna de las zanjas ejecutadas. La secuencia estratigráfica registrada respondió exclusivamente a procesos naturales de sedimentación y alteración geológica, sin evidencias de intervención antrópica antigua ni de acumulaciones fósiles.
La actuación previa permitió avanzar al proyecto constructivo hacia la fase de ejecución con la certeza de que no se producirían paralizaciones de obra por el hallazgo de elementos arqueológico o paleontológicos.