Proyecto destacado

infraestructuras obra civil 20

Prospección arqueológica superficial de cobertura total en el proyecto constructivo de la Variante Suroeste de Toledo (CM-400 – CM-401 – N-403 y CM-4006)

Infraestructuras y obra civil

Tipología de Proyecto:

Infraestructura viaria

Empresa Contratante:

INOCSA Ingeniería S.L. (promovido por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha)

Problemática:

El proyecto de construcción de la Variante Suroeste de Toledo planteaba la ejecución de una nueva infraestructura viaria de más de 23 km de longitud, destinada a completar el sistema de circunvalación de la ciudad y reorganizar los flujos de tráfico en su entorno. El trazado atravesaba un territorio amplio y heterogéneo —Toledo, Bargas, Argés, Cobisa y Burguillos de Toledo— caracterizado por la combinación de penillanuras, áreas de transición y el valle del río Tajo.

El ámbito presentaba una elevada sensibilidad arqueológica, vinculada tanto a la potencialidad de las terrazas fluviales del Tajo —con abundante registro paleolítico— como a la existencia de numerosos enclaves inventariados y elementos patrimoniales de diversa naturaleza: asentamientos históricos, explotaciones agropecuarias, estructuras hidráulicas tradicionales y vestigios asociados a la red viaria histórica y a episodios contemporáneos como la Guerra Civil.

Intervención arqueológica y resultados:

GEA ARQUEÓLOGOS desarrolló una prospección arqueológica superficial intensiva de cobertura total sobre la totalidad del trazado y su banda de afección que permitió identificar y documentar diversos enclaves patrimoniales ya conocidos, como Venta del Hoyo, Corral Rubio, Cerro Pelado o Los Lavaderos, que integran estructuras de distinta naturaleza —desde edificaciones agropecuarias tradicionales y elementos hidráulicos hasta fortificaciones contemporáneas—, así como áreas con dispersión de materiales arqueológicos.

Como consecuencia, se estableció un conjunto de medidas específicas de protección y actuación, entre las que destacan la delimitación y balizamiento de enclaves como Corral Rubio y Los Lavaderos, la realización de sondeos arqueológicos para su caracterización, la excavación de estructuras afectadas —como los búnkeres de Venta del Hoyo y Cerro Pelado—, así como el control arqueológico continuo de todos los movimientos de tierra y la documentación sistemática de los restos detectados durante la obra.

Estas condiciones permitieron integrar de forma efectiva la protección del patrimonio en el desarrollo del proyecto, garantizando su viabilidad técnica y administrativa sin afecciones irreversibles sobre los recursos culturales existentes.