Proyecto destacado
Proyecto para la musealización del yacimiento “Dehesa de la Oliva”. Patones (Madrid)
Gestión de yacimientos visitables
Tipología de Proyecto:
Proyecto de puesta en valor y musealización de yacimiento arqueológico en entorno ruralEmpresa Contratante:
Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid
Problemática:
El proyecto de musealización del yacimiento de la Dehesa de la Oliva se desarrollaba sobre un enclave de gran complejidad arqueológica, situado en el cerro de Las Calerizas, en la confluencia de los ríos Jarama y Lozoya. Se trata de un asentamiento de gran extensión —cercano a las 30 hectáreas— con una larga secuencia de ocupación que abarca desde la Prehistoria reciente hasta la Alta Edad Media, con fases especialmente relevantes en época romano-republicana y tardoantigua.
La intervención se enmarcaba en el Plan de Yacimientos Visitables de la Comunidad de Madrid, lo que implicaba compatibilizar la investigación arqueológica con la adecuación del enclave para su uso público. Esta doble dimensión exigía avanzar en la documentación científica del yacimiento al tiempo que se definían criterios de conservación, interpretación y accesibilidad.
A esta complejidad se sumaba la propia configuración del sitio, con una topografía abrupta, amplias áreas con estructuras visibles en superficie y diversas afecciones históricas derivadas de infraestructuras hidráulicas y actividades extractivas tradicionales, que habían alterado parcialmente el registro arqueológico.
Intervención arqueológica y resultados:
Las actuaciones desarrolladas entre 2009 y 2010 se plantearon como una intervención integral orientada tanto a la investigación arqueológica como a la preparación del yacimiento para su musealización. Los trabajos combinaron excavación arqueológica extensiva, análisis estratigráfico y levantamiento planimétrico de conjunto, permitiendo una lectura global y coherente del enclave.
La excavación se centró en el sector del “Caserío”, en la acrópolis del cerro, donde se documentó una manzana edificada de cronología romano-republicana con una organización urbana ortogonal bien definida. Sobre este mismo espacio se identificó una necrópolis altomedieval, con numerosas inhumaciones que alteraban las estructuras residenciales previas, evidenciando una reocupación del enclave entre los siglos V y VI d.C.
Paralelamente, los trabajos en la plataforma inferior del recinto permitieron caracterizar sectores de hábitat asociados a la fase altomedieval, contribuyendo a comprender la organización espacial de un asentamiento de gran extensión y carácter más orgánico que el de la acrópolis.
El levantamiento planimétrico integral del cerro permitió delimitar con precisión los recintos defensivos, identificar la estructura urbana de las distintas fases de ocupación y georreferenciar tanto las estructuras visibles como las áreas excavadas en campañas anteriores. Este trabajo resultó fundamental para integrar toda la información disponible y establecer una base sólida para la ordenación del yacimiento como espacio visitable.
El conjunto de la intervención permitió definir con claridad dos grandes fases de ocupación: una ciudad de época romano-republicana con trazado regular en la acrópolis y un asentamiento altomedieval de gran extensión en la plataforma inferior, asociado a un sistema defensivo más amplio. Esta lectura histórica, junto con la documentación generada, ha hecho posible transformar un yacimiento de gran complejidad en un conjunto estructurado, comprensible y preparado para su puesta en valor pública, integrando investigación, conservación y difusión en un mismo proceso.