Control de movimientos de tierra
El control arqueológico y paleontológico de movimientos de tierra tiene por objeto supervisar las remociones de terreno ejecutadas durante la fase de ejecución del proyecto constructivo para detectar y gestionar de forma inmediata posibles hallazgos patrimoniales no identificados en fases previas.
¿En qué consiste?
La intervención se desarrolla de forma paralela a la ejecución de los trabajos de movimiento de tierras, mediante la supervisión técnica continuada de los distintos frentes de excavación a niveles geológicos con potencial dentro del ámbito de actuación del proyecto.
Durante el seguimiento se procede a:
- Supervisar de forma continuada los trabajos de excavación y remoción de terreno
- Inspeccionar cortes, perfiles y niveles geológicos expuestos durante la obra
- Detectar y documentar posibles evidencias arqueológicas o paleontológicas
- Comunicar de forma inmediata cualquier hallazgo a la dirección de obra y administración competente
- Proponer y coordinar las medidas de gestión patrimonial que resulten necesarias
¿Qué aporta esta actuación?
El control de movimientos de tierra permite:
- Compatibilizar la ejecución de la obra con el cumplimiento de la normativa patrimonial
- Garantizar una respuesta inmediata ante hallazgos imprevistos
- Minimizar afecciones sobre el ritmo de ejecución de la obra
- Reducir el riesgo de incidencias administrativas o paralizaciones no planificadas
- Asegurar la adecuada gestión patrimonial de los hallazgos detectados durante la obra
¿Cuándo resulta necesario?
Esta actuación se requiere habitualmente en proyectos con afección patrimonial potencial o confirmada, cuando así lo establecen las administraciones competentes como medida de seguimiento durante la fase de ejecución de obra.